
..y le susurré al caballo: "No confíes en el hombre en cuyos ojos no puedas verte reflejado como un igual ". Don Vincenzo Giobbe, alrededor de 1700 DC
Casi todos hemos soñado en algún momento poder contactar
con caballos.
Hemos soñado con una relación única y especial
o con tener el don que nos acerque de manera natural y plena a esta
criatura, para que ella nos haga entrega de su gran poder y gracia,
su bello espíritu de libertad y su incondicional amor.
Pero… ¿Qué es lo que siente el caballo con respecto
a esto? ¿Qué es lo que necesita? ¿Quién
o qué es el caballo? ¿Es posible el encuentro sin este
entendimiento?
Partiendo del principio de reconocer en el caballo a un ser esencialmente
emocional, inteligente y social, poseedor de deseo propio y necesidades específicas,
podremos desplegar su potencial de interacción con el hombre,
en un marco de respeto mutuo y libertad de expresión